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La respuesta a esta pregunta se basa en tus objetivos específicos, ya que ejecutar cardio antes y después de las pesas brinda beneficios, aunque cada una tiene un impacto diferente. Te expongo las ventajas de ambos procedimientos:
1. Cardio antes de pesas:
Ventajas:
- Mejora del rendimiento cardiovascular: Si tu meta principal es potenciar la resistencia cardiovascular o si estás preparándote para una competencia, realizar cardio antes de las pesas contribuirá a calentar tu cuerpo y potenciar tu habilidad aeróbica.
- Aumenta la quema de calorías: Si tu meta es adelgazar y potenciar la pérdida de grasa, realizar ejercicios de cardio previo a las pesas puede contribuir a estimular el metabolismo y a calentar más calorías durante todo el ejercicio.
Desventajas:
- Fatiga muscular: Si realizas cardio primero, puedes experimentar un mayor cansancio al levantar pesas, lo que podría impactar el desempeño en tus actividades de fuerza. Esto es particularmente relevante si tus objetivos primordiales son adquirir fuerza o músculo, dado que no dispondrás de la misma energía para levantar pesos elevados.
- Pérdida de masa muscular: Si realizas numerosos ejercicios cardio previos a las pesas, podrías estar poniendo en riesgo tu habilidad para potenciar el crecimiento muscular, dado que el cuerpo podría estar empleando recursos para la recuperación del cardio en vez de los ejercicios de potencia.
2. Cardio después de pesas:
Ventajas:
- Mayor rendimiento en el levantamiento de pesas: Si tu meta principal es desarrollar fuerza o músculo, hacer pesas en primer lugar es óptimo, ya que dispondrás de la energía necesaria para enfocarte en los ejercicios de potencia. Así, puedes elevar más peso o ejecutar más repeticiones, lo que resulta esencial para el desarrollo de los músculos.
- Quema de grasa optimizada: Tras la realización de ejercicios físicos, tus reservas de glucógeno estarán parcialmente agotadas, lo que implica que el organismo opta por la grasa como fuente de energía durante el ejercicio cardiorespiratorio. Esto podría potenciar la eliminación de grasa.
Desventajas:
- Menos energía para el cardio: Si tu rutina de pesas es intensa y prolongada, podrías no contar con la energía necesaria para realizar cardio al concluir. Esto podría disminuir la eficacia del cardio si no posees la misma resistencia o intensidad que habrías demostrado al realizarlo antes de la actividad física.
Entonces, ¿qué es mejor?
Si tu objetivo es ganar músculo o fuerza: Primero es hacer pesas y después cardio. Por lo tanto, puedes enfocarte en levantar pesos con la mayor energía y eficacia. El corazón posteriormente contribuirá a la combustión de calorías extra sin afectar tu desempeño en el levantamiento.
Si tu objetivo es mejorar la resistencia cardiovascular o perder peso: Podría ser beneficioso realizar cardio previo a las pesas. Esto estimulará tu metabolismo y te permitirá incrementar la quema de calorías a lo largo de todo el entrenamiento, aunque debes estar listo para la eventualidad de tener menos energía para los ejercicios con peso.
Si tus objetivos son mixtos (pérdida de peso y aumento de masa muscular): La mezcla de ambos métodos puede resultar beneficiosa. En ocasiones, cambiar o modificar el orden dependiendo de tus emociones o del día de entrenamiento específico también puede ser beneficioso.
En resumen, hacer pesas primero Normalmente resulta más provechoso para la fuerza y el desarrollo muscular, mientras que realizar cardio antes resulta más beneficioso si tu objetivo es la resistencia o la reducción de peso. La clave radica en adaptar la atención a tus objetivos personales.