Proceso de parto, riesgos en labor y cuándo es necesario una cesárea.

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Proceso de parto, riesgos en labor y cuándo es necesario una cesárea.
PICTURE BY: F r e e p i k . c o m
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El proceso del parto es una vivencia intrincada y cautivadora que implica múltiples transformaciones físicas y emocionales en la madre. A continuación te detallamos cada uno de los elementos que señalas respecto al parto y sus distintas fases:

1. Proceso de un parto:

El parto se divide en tres etapas principales, aunque algunas fuentes añaden una cuarta. Aquí te detallo el proceso de principio a fin:

Primera etapa: Dilatación

  • Fase temprana (latente): La fase inicial comienza cuando las contracciones empiezan a ser regulares. En esta etapa, el cuello uterino comienza a dilatarse (abrirse). Puede durar varias horas, y las contracciones son suaves, pero gradualmente se intensifican.

  • Fase activa: Aquí el cuello uterino se dilata de 6 a 10 cm. Las contracciones son más fuertes, y la mujer comienza a experimentar dolor intenso. Durante esta fase, la mujer puede optar por diversas técnicas de manejo del dolor (medicación, respiración, masajes, etc.).

  • Fase de transición: Es la fase más intensa de la dilatación, cuando el cuello uterino se dilata completamente (10 cm). Las contracciones son muy fuertes y frecuentes, y la mujer puede sentir una fuerte presión en la parte baja de su abdomen y en la pelvis.

Segunda etapa: Expulsión

  • Empuje: Una vez que el cuello uterino está completamente dilatado, comienza la fase de expulsión. Durante esta etapa, la madre hace pujos (empuja con las contracciones) para ayudar a que el bebé descienda por el canal de parto. El bebé comienza a descender, y su cabeza suele aparecer primero.

  • Nacimiento: El bebé sale por completo del canal de parto, y se corta el cordón umbilical. Esta es la etapa de mayor esfuerzo físico para la madre, pero también es el momento culminante del parto.

Tercera etapa: Alumbramiento

  • Expulsión de la placenta: Después del nacimiento del bebé, el útero sigue contrayéndose para expulsar la placenta. Esto puede tomar unos 5 a 30 minutos. La placenta es un órgano que se forma durante el embarazo para nutrir al bebé, y su expulsión marca el final del parto.

2. Contracciones después de romper fuente:

Cuando la fuente se rompe (también conocido como la rotura de la bolsa amniótica o «romper aguas»), las contracciones pueden comenzar o volverse más intensas. Las contracciones son el mecanismo natural del cuerpo para ayudar a expulsar al bebé.

  • Medición: Las contracciones se miden por frecuencia (cuánto tiempo pasa entre una contracción y otra), duración (cuánto dura cada contracción) y intensidad (qué tan fuertes son). Los médicos y las parteras las miden generalmente con un monitor externo o interno.

  • Funcionamiento: Después de romper la fuente, el cuerpo sigue produciendo contracciones que ayudan a empujar al bebé hacia abajo. Las contracciones tienden a ser más regulares y frecuentes, lo que facilita la dilatación del cuello uterino.

3. Contracciones durante el parto:

Las contracciones durante el parto tienen la misma función que durante todo el proceso: dilatar el cuello uterino, mover al bebé por el canal de parto y expulsarlo. Se caracterizan por:

  • Frecuencia: Cuán seguidas son las contracciones. En la fase activa, las contracciones ocurren cada 3 a 5 minutos.

  • Duración: El tiempo que cada contracción dura. Durante la fase activa, las contracciones duran entre 45 y 60 segundos.

  • Intensidad: La fuerza con la que se siente la contracción. En las etapas más avanzadas, la intensidad aumenta.

Se miden con un monitor de contracciones que se coloca en el abdomen de la madre o mediante un sensor insertado en el útero (en caso de que sea necesario un monitoreo más preciso). Las contracciones también se sienten como un endurecimiento del abdomen y un dolor o presión creciente en la pelvis.

4. Principales riesgos en la labor de parto:

Aunque el parto es un proceso natural, existen algunos riesgos que pueden surgir, entre ellos:

  • Distocia (dificultad para el parto): Puede ocurrir si el bebé está en una posición anómala (como presentación podálica) o si el canal de parto de la madre es demasiado estrecho.

  • Sufrimiento fetal: Si el bebé no recibe suficiente oxígeno, esto puede poner en riesgo su salud.

  • Hemorragia: La pérdida de sangre excesiva después del parto es un riesgo tanto para la madre como para el bebé.

  • Infecciones: Si el ambiente no es estéril o si la madre ha roto aguas mucho antes del inicio de las contracciones, puede haber riesgo de infección.

  • Desprendimiento prematuro de placenta: Ocurre cuando la placenta se separa de la pared del útero antes de tiempo, lo que puede poner en peligro tanto a la madre como al bebé.

5. Condiciones necesarias para un parto natural:

Para que un parto sea considerado «natural», generalmente no se requieren intervenciones médicas, y el proceso se desarrolla con el mínimo de intervenciones. Algunas de las condiciones que pueden facilitar un parto natural son:

  • Posición y tamaño del bebé: El bebé debe estar bien posicionado (normalmente cabeza abajo) y no debe ser demasiado grande para pasar por el canal de parto.

  • Salud de la madre: La madre debe estar en buena salud física, sin complicaciones preexistentes que puedan interferir (como hipertensión o diabetes no controlada).

  • Dilatar adecuadamente: La dilatación del cuello uterino debe ocurrir de manera gradual y eficiente para permitir el paso del bebé.

  • Buen bienestar fetal: El bebé debe estar en condiciones de soportar el esfuerzo del parto, sin señales de sufrimiento fetal.

6. Casos en los que se recomienda la cesárea:

La cesárea es una intervención quirúrgica que puede ser necesaria en ciertos casos. Algunos de los motivos más comunes para una cesárea son:

  • Presentación anómala del bebé: Si el bebé está de nalgas, en posición transversal o presenta dificultades para girarse a la posición adecuada.

  • Prolapso del cordón umbilical: Si el cordón umbilical se desliza por el canal cervical antes que el bebé, lo que puede comprometer el suministro de oxígeno.

  • Sufrimiento fetal: Si el bebé muestra signos de estrés o falta de oxígeno durante el parto, una cesárea puede ser necesaria para evitar complicaciones.

  • Distocia de cuello uterino: Si el cuello uterino no se dilata lo suficiente para permitir el paso del bebé.

  • Condiciones médicas de la madre: Como problemas de salud graves (hipertensión, infecciones graves, problemas cardíacos, etc.) que hacen que un parto vaginal sea peligroso.

  • Parto múltiple: Si la madre está esperando gemelos u otros múltiplos y el parto vaginal presenta riesgos.

Cada parto es único, y los médicos y el equipo de atención de la salud toman decisiones basadas en las circunstancias particulares de la madre y el bebé. En cualquier caso, tanto el parto vaginal como la cesárea son opciones válidas y dependen de la situación médica y las necesidades de la madre y el bebé.

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